Antes de que hubiera otra cosa que hacer, en estos pueblos se jugaba al chito y a la rana. Los dos siguen existiendo, los dos tienen reglamento escrito y los dos se juegan en campeonatos.
El chito
Se clava un cilindro en el suelo, el chito, y encima se ponen monedas. Desde una raya, cada jugador tira un disco para derribarlo. Según dónde caigan las monedas respecto al disco y al chito, se ganan o no.
Es una variante de la tanga, y de los juegos que mejor resumen para qué servían: puntería, cálculo y una apuesta pequeña.
La rana
Una mesa con una rana de metal con la boca abierta, y alrededor otros agujeros con nombre. Se tiran diez fichas por partida y cada agujero puntúa distinto:
- La boca de la rana, 50 puntos.
- El molino y el puente, que tienen obstáculo, 25 y 10.
- Los agujeros fáciles, 5.
El juego es viejísimo y está extendido por toda Castilla y León.
Que no son cosa del pasado
Es lo que más sorprende de los dos: tienen federación. La Federación de Deportes Autóctonos de Castilla y León tiene su sede en Segovia, y es la que mantiene los reglamentos modernos y organiza las competiciones.
Así que un juego que se aprendió en la plaza de un pueblo de veinte vecinos tiene hoy reglamento, categorías y calendario.
Lo que falta
Cómo se jugaba aquí. Si había chito en Villacorta y dónde se ponía, si la rana estaba en el teleclub o en la calle, con qué se apostaba, y quién ganaba siempre, que en todos los pueblos hay uno.
Eso no lo dice ningún reglamento.
Los pueblos de esta historia
¿Sabes algo de esto? Lo que hay escrito sale de fuentes públicas, y lo que falta está en la memoria de la gente de estos pueblos. Cuéntanoslo .
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