Villacorta se asienta sobre una suave loma en la campiña del piedemonte serrano, en la ladera norte de la Sierra de Ayllón, a unos 1.100 metros y a 13 kilómetros de Riaza por la carretera de Santibáñez de Ayllón. Es, con Madriguera, uno de los dos pueblos rojos del municipio.
El color no es una decisión estética. Las casas están levantadas con lo que había en las tierras de al lado: piedras ferruginosas y suelos arcillosos que tiran a rojo, rematados con teja de barro. La misma sierra da tres piedras distintas, y a pocos kilómetros de aquí los pueblos son amarillos de cuarcita o negros de pizarra.
El casco urbano tiene calles anchas y se recorre entero en un paseo corto, que es justo lo que conviene hacer antes de bajar al río.
Qué ver
- La iglesia de Santa Catalina, en el centro del pueblo, con pórtico románico y un artesonado sobre el que las fuentes no se ponen de acuerdo.
- Los dos palomares, en muy buen estado de conservación. De ellos sale el símbolo de este sitio.
- Los dos molinos del Vadillo: el de la Ferrería, aguas arriba y hoy casa rural, y el que está junto al puente, hoy casa particular.
- El puente de cantería sobre el Vadillo, aguas abajo del molino. Muchas guías lo llaman romano; el Ayuntamiento de Riaza lo data en el siglo XVI, y esa diferencia merece su propia página.
- La ermita de San Roque, en el entorno de campiña del pueblo.
El paseo natural es el que une lo del río: bajar al molino de la Ferrería, seguir el Vadillo hasta el puente —donde está el segundo molino— y volver al pueblo.
Un poco de historia
La primera mención escrita es de 1353, en la estadística de iglesias de la diócesis de Sigüenza. En el siglo XVI ya aparece con este nombre. Estuvo bajo el señorío del marqués de Villena.
A mediados del siglo XIX rondaba los 250 habitantes; el diccionario de Madoz, en 1848, anotaba 26 vecinos y 84 almas. Hoy son unas decenas.
Villacorta fue municipio propio —con Alquité y Martín Muñoz de Ayllón anexionados hacia 1850— hasta el Real Decreto 1822/1979, de 8 de junio, que la incorporó a Riaza junto con Aldeanueva del Monte, Madriguera, Becerril, El Muyo y El Negredo. Seis municipios que dejaron de existir el mismo día.
Nunca llegó a tener escudo ni bandera: desapareció como municipio antes de que los pueblos pequeños de Castilla y León empezaran a dárselos. Está contado en el pueblo que nunca tuvo escudo.
Fiestas
San Roque, del 14 al 16 de agosto, y Santa Catalina, que organiza año tras año la Asociación Cultural San Roque del pueblo.
Entre las fiestas de agosto se ha recuperado en los últimos años la enramada: los mozos enramaban las ventanas de las casas donde había chicas, la puerta de la iglesia y la plaza. Es de las costumbres que se dejaron de hacer y han vuelto.
Rutas que pasan por Villacorta
Qué ver en Villacorta
El puente de Villacorta
Puente de cantería sobre el río Vadillo. Las guías lo llaman romano; el Ayuntamiento de Riaza lo data en el siglo XVI.
Ermita de San Roque
La ermita de Villacorta, en el entorno de campiña del pueblo. San Roque es una de sus dos fiestas del año.
iglesia Iglesia de Santa Catalina
La iglesia de Villacorta, con pórtico románico y un artesonado que las fuentes datan y clasifican de maneras distintas.
Los molinos del Vadillo
Villacorta tuvo dos molinos harineros en el río Vadillo. Uno es hoy casa rural; el otro, junto al puente, casa particular.
palomar Los palomares de Villacorta
Dos palomares tradicionales en muy buen estado de conservación, de los pocos que quedan enteros en la Sierra de Ayllón.
Pueblos cerca
Riaza
La villa cabecera: conjunto histórico desde 1970, plaza elíptica de 82 columnas y la estación de La Pinilla en su término.
Pueblo rojo Madriguera
Pueblo rojo a 1.139 metros, con retablo barroco de 1797 y un órgano de 1803. Llegó a tener 560 habitantes y hoy tiene 24.
Pueblo negro El Negredo
Pueblo negro de pizarra con iglesia románica de pórtico renacentista y unos grabados circulares en el cementerio.
Foto: Rowanwindwhistler · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons · provisional, pendiente de foto propia
Actualizado el 19 de marzo de 2026