A mediados del siglo XIX, Villacorta tenía veintiséis casas. Una de ellas era el ayuntamiento. Y era, a la vez, la cárcel.
Lo cuenta Pascual Madoz en su diccionario, terminado en 1850. De Villacorta dice que tiene «26 casas de mediana construcción», y entre ellas «la de ayunt. que á la par sirve de cárcel».
Ochenta y cuatro almas con ayuntamiento propio
La misma entrada da la población: 26 vecinos y medio, 84 almas. «Vecino» no era persona, era casa con cabeza de familia, y de ahí ese medio vecino que hoy hace gracia y entonces era una unidad fiscal.
Ochenta y cuatro personas. Y un municipio, con su corporación, su secretario y su edificio.
No solo eso: Villacorta administraba a otros. Alquité y Martín Muñoz de Ayllón estuvieron anexionados a él desde mediados de aquel siglo. Un pueblo de ochenta y cuatro almas llevando las cuentas de otros dos.
Qué era una cárcel de pueblo
Conviene no imaginarse rejas. De la cárcel de Villacorta, Madoz solo dice que existía y que compartía casa con el ayuntamiento: ni cómo era, ni para qué se usó. Lo que sí se sabe en general de los pueblos pequeños de aquel siglo es que el depósito municipal era un cuarto con llave, para retener a alguien hasta que llegara la autoridad de fuera, y que la ley obligaba a los ayuntamientos a tener dónde hacerlo. Eso es contexto, no un dato de aquí.
Que las dos funciones compartieran edificio no es una anécdota pintoresca: es la medida exacta de lo que daba de sí el pueblo. Había que tener ayuntamiento y había que tener cárcel, y no había con qué levantar dos casas.
Ciento treinta años después
Villacorta dejó de ser municipio el 8 de junio de 1979, por el mismo decreto que borró del mapa administrativo a otros cinco de estos pueblos. Lo cuenta esta otra historia.
Entre la anotación de Madoz y aquel decreto hay ciento treinta y un años de corporación municipal en un pueblo que nunca pasó de unos cientos de habitantes.
Lo que no sé
Cuál de las veintiséis casas era. Madoz cuenta que existía, no dónde estaba, y la ficha municipal de hoy no la menciona. No sé si el edificio sigue en pie, si se reformó como vivienda o si se cayó.
Es de las cosas que no están escritas en ningún sitio y que sí puede saber alguien que viviera aquí antes de 1979. Si es tu caso, cuéntamelo: esta historia se completa sola en cuanto alguien señale la casa.
Los pueblos de esta historia
¿Sabes algo de esto? Lo que hay escrito sale de fuentes públicas, y lo que falta está en la memoria de la gente de estos pueblos. Cuéntanoslo .
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