Es lo que hay que venir a ver en Barahona de Fresno, y no es una manera de hablar: en un pueblo de cinco habitantes, esta iglesia es el motivo del viaje.
Está en el borde oeste del pueblo, un poco apartada de las casas. Lo románico es la nave y la cabecera, y es de mediados del siglo XIII: lo dicen los capiteles del arco que da paso al presbiterio, con hojas lobuladas que ya anuncian el gótico.
El ábside es la pieza
Un gran ábside semicircular de buena sillería, y en la piedra se ven todavía marcas de cantero repartidas por el tambor y los muros. Tiene dos ventanas: la del centro, de medio punto doblada y abocinada, y otra más sencilla al sur. Las dos están hoy tapadas por dentro con el retablo, así que la cabecera se alumbra con luz eléctrica.
Y arriba, los canecillos de la cornisa, que son lo mejor. Hay rostros con distintos gestos, cuadrúpedos, un hombre tocando la trompeta, un lector, una máscara con las fauces abiertas, y también escenas que no se andan con rodeos: un hombre enseñando el miembro y una mujer embarazada, temas que se repiten en otras iglesias segovianas como Pecharromán o Sequera de Fresno.
No todos tienen por qué ser del XIII. En 1634 la parroquia contrató a los canteros Pedro de Salamanca y Bartolomé de Dios, por 4.150 reales, para arreglar la capilla mayor y el tejado, y el contrato les pedía también rehacer cornisas y reponer los canecillos estropeados. Alguno de los que se miran hoy puede ser de entonces.
El atrio y la puerta
Al norte le añadieron un atrio, que el Ayuntamiento describe como tardogótico y que no tiene ningún otro templo del municipio. Protege la puerta, que ya es gotizante: un arco de medio punto decorado con bolitas y un guardapolvos encima.
Dentro
Es austero: nave con techumbre de madera y cabecera abovedada. En la última restauración aparecieron en el lado sur dos arcos apuntados que se habían tapiado, y que daban a una estancia añadida para ensanchar la iglesia; con el tiempo se cegaron y aquello acabó de almacén. Bajo el coro está la pila bautismal, de más de un metro de diámetro y con dieciséis gallones tallados por fuera y también por dentro de la copa.
Alrededor
El caserío de adobe de Barahona se recorre en un paseo corto, así que la visita completa cabe en poco más de media hora.
Es de Barahona de Fresno .
Término municipal de Riaza , Segovia.
Foto: Borjaanimal · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons