Cómo llegar
A kilómetro y medio de Siguero, por el camino de La Enebra. Solo se abre los días de la romería.
A kilómetro y medio de Siguero, uno de los pueblos de Santo Tomé del Puerto, está la ermita de la Virgen de la Varga, sola en un prado junto al camino. Varga es una palabra que ya casi no se usa: es la parte más empinada de una cuesta.
Ardió y se rehízo
Es románica, con su ábside redondo, que desde el aire se ve enseguida. A principios del siglo XX un incendio la dejó en ruinas: quedaron en pie los muros y se perdió la talla antigua de la Virgen. Los mayores del pueblo cuentan que estuvo así unos treinta años.
Se reconstruyó sobre su planta de siempre, y lo que sobrevivió al fuego sigue ahí: una inscripción con el año 1704, y en el capitel del lado sur, Daniel en el foso de los leones.
Los hornos de yeso
Desde el aire, la ladera de detrás se ve blanquecina. Mientras la ermita estuvo en ruinas, se le arrimaron unos hornos de yeso. Cuando se planteó reconstruirla, en los años sesenta, los hornos se trasladaron, y tres años después se cerraron. Sus restos siguen junto a la ermita, y están en el catálogo del Patrimonio Industrial de Castilla y León.
La romería
El primer fin de semana de septiembre, la Virgen sale de la ermita y se lleva en procesión por las calles de Siguero, con dulzaina y tamboril. Es el único momento del año en que la ermita se abre. Está en las fiestas de Santo Tomé del Puerto.
¿En qué año ardió, y en cuál se volvió a abrir? ¿Quién hizo la imagen que hay ahora? Si lo sabes, cuéntanoslo.
Es de Santo Tomé del Puerto .
Término municipal de Santo Tomé del Puerto , Segovia.
Foto: Instituto Geográfico Nacional · CC BY 4.0 · pnoa.ign.es